Prepara una visita que te resulte útil
Tres conversaciones importantes
Qué esperas recuperar
Cuéntanos la historia de las molestias
Anota cuándo comenzaron, cómo han cambiado y qué actividades las modifican. No necesitas encontrar una explicación por tu cuenta: trae tus preguntas para revisarlas durante la valoración.
Qué puedes traer
Informes relacionados
Ropa cómoda
Tu actividad
Tus dudas
Comprender el plan también es parte de la visita
Pregunta qué objetivo tiene cada propuesta y cómo se revisará tu respuesta. Compartir lo que te resulta difícil ayuda a que el trabajo sea comprensible y encaje en tu día a día.
Llegar con preguntas es un buen comienzo
Resolvemos tus dudas
No necesitas llegar con una explicación cerrada. Describe lo que notas y cómo afecta a tu actividad para revisarlo durante la valoración.
Puede ayudarte a recordar cuándo aparecen y qué tareas los modifican. Utiliza tus propias palabras y ejemplos concretos de tu día a día.
Lleva los que estén relacionados con el motivo de consulta. Comenta cuáles consideras importantes para comprender tu historia y su evolución.
Sí. Pregunta por el objetivo de las propuestas, su organización y cómo se revisará la respuesta. Comprender el plan facilita tu participación.
Puedes comunicar después la información que recuerdes. Al reservar también puedes consultar qué documentación resulta útil para tu motivo de visita.