Consejos para la consulta

Prepara una visita que te resulte útil

Organiza la información que ayudará a conversar sobre tus molestias y tu movimiento.
Pausa de movilidad junto a una mesa de trabajo

Tres conversaciones importantes

Tu experiencia aporta información que no aparece en una imagen.
Pausa de movilidad junto a una mesa de trabajo

Qué te limita

Identifica una actividad concreta que ahora te cuesta.
Ejercicio de subida al escalón con supervisión profesional

Qué ha cambiado

Describe variaciones de actividad y cuándo empezaron las molestias.
Valoración del movimiento del brazo con una fisioterapeuta

Qué esperas recuperar

Comparte objetivos útiles para tu trabajo y tu vida diaria.

Cuéntanos la historia de las molestias

Anota cuándo comenzaron, cómo han cambiado y qué actividades las modifican. No necesitas encontrar una explicación por tu cuenta: trae tus preguntas para revisarlas durante la valoración.

Tu primera visita

Qué puedes traer

Una preparación sencilla para conversar con calma.
Información útil

Informes relacionados

Trae la información clínica que ya tengas y esté vinculada con la consulta.

Ropa cómoda

Elige ropa que facilite observar los movimientos relevantes.

Tu actividad

Resume cómo trabajas, entrenas o realizas las tareas que te preocupan.

Tus dudas

Anota las preguntas para que no se queden fuera de la conversación.
Imagen
Exploración de la rodilla en consulta

Comprender el plan también es parte de la visita

Pregunta qué objetivo tiene cada propuesta y cómo se revisará tu respuesta. Compartir lo que te resulta difícil ayuda a que el trabajo sea comprensible y encaje en tu día a día.

Hablemos de tu recuperación

Llegar con preguntas es un buen comienzo

Pide tu primera valoración y comenta cualquier necesidad para preparar la visita.
Teléfono
Correo electrónico
WhatsApp

Resolvemos tus dudas

No necesitas llegar con una explicación cerrada. Describe lo que notas y cómo afecta a tu actividad para revisarlo durante la valoración.

Puede ayudarte a recordar cuándo aparecen y qué tareas los modifican. Utiliza tus propias palabras y ejemplos concretos de tu día a día.

Lleva los que estén relacionados con el motivo de consulta. Comenta cuáles consideras importantes para comprender tu historia y su evolución.

Sí. Pregunta por el objetivo de las propuestas, su organización y cómo se revisará la respuesta. Comprender el plan facilita tu participación.

Puedes comunicar después la información que recuerdes. Al reservar también puedes consultar qué documentación resulta útil para tu motivo de visita.